Avril López nos presenta con mundos remitentes a cuentos de hadas, con los que todos crecimos. A través de este referente común y con múltiples medios artísticos, explora sus propios recuerdos y traumas de infancia mientras nos confronta con los nuestros. Los cuentos de hadas están cargados de moralejas de amor y muerte, de amistad y traición, de victorias y derrotas. Avril nos enfrenta con ese lado oscuro de los cuentos infantiles, recordándonos que son las bases éticas de nuestra sociedad y, por lo tanto, nos hace cuestionarlas.