Mi pintura es figurativa y mi estilo pictórico toma elementos del Clasicismo para ironizar el sentimiento obsesivo del hombre contemporáneo en la búsqueda por el cuerpo padronizado y perfecto, haciendo así una mención a un momento de la Historia del Arte, pero con una visión crítica. La “asignatura” contenida en el espacio bidimensional del cuadro es realista y mezclada a símbolos que evidencian mis estudios de artistas como Carlo Maria Mariani, Lisa Yuskavage, John Currin, Cauro Hige, Kehin Willey y Pierre et Gilles. De este modo mis representaciones “perfectas”, coloreadas y adornadas con símbolos clásicos se convierten en un pastiche de la imagen de perfección impuesta por la media de hoy.