El trabajo de Luis se construye con base a la relación del arte con la filosofía, abordando los problemas de los textos filosóficos como potencias visuales capaces de ser traducidas a imágenes concretas, a través de un análisis
sintético que transforma la abstracción de los temas filosóficos en composiciones materiales abstractas. En
sus obras la exploración fundamental es el juego en el espacio. El vacío del lienzo en colores planos o de la
tela cruda que se contrapone al espacio saturado de manchas y grafismos. El impacto de los gestos
sobrepuestos revela rastros de figuras parciales, multiformes, interrumpidas, de construcción del espacio.
Son fragmentos residuales, perceptibles con la misma inmediatez que el resto de texturas que constituyen y
dotan de vitalidad a la materia.